Prospectivas de crecimiento en América Latina para 2026 en medio de la desaceleración
A pesar de la desaceleración económica en la región, ciertos países de América Latina se destacan por su potencial de crecimiento para 2026, según el IIF.
El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) ha presentado un informe que destaca las proyecciones de crecimiento para 2026 en América Latina, un periodo que se anticipa complicado debido a la desaceleración económica que afecta a varios países de la región. Aun así, hay naciones que se perfilan como líderes en crecimiento, lo que ofrece un panorama interesante para inversionistas y analistas económicos.
Según las proyecciones del IIF, las economías de Paraguay, Bolivia y Colombia se posicionan como las más prometedoras, con tasas de crecimiento que podrían superar el 4%. Estos datos son cruciales en un contexto donde muchas economías enfrentan desafíos, como la inflación elevada y la incertidumbre política. La capacidad de estos países para atraer inversiones y fomentar el consumo interno será determinante para alcanzar dichas cifras.
Proyecciones en un contexto desafiante

El informe del IIF también menciona que, aunque estos países exhiben un potencial de crecimiento, el contexto global y regional impactará en su desempeño. La desaceleración económica mundial, impulsada por factores como las tasas de interés en aumento y la presión inflacionaria, podría limitar el crecimiento en el corto plazo. Sin embargo, las políticas económicas implementadas en estos países, junto con un enfoque en la sostenibilidad y la inclusión, podrían ser claves para mitigar estos efectos negativos.
Además, el IIF resalta que la diversificación de las economías y la búsqueda de nuevos mercados serán esenciales para mantener el crecimiento. Las inversiones en infraestructura y en tecnología también juegan un papel crítico, dado que pueden mejorar la eficiencia y la competitividad de estos países en el escenario global. La cooperación regional y la integración económica son factores que también podrían potenciar estas economías.
A medida que se aproxima 2026, será fundamental para los actores económicos en América Latina estar atentos a estos desarrollos. Las oportunidades de inversión en naciones como Paraguay, Bolivia y Colombia podrían ofrecer rendimientos atractivos, siempre que se naveguen adecuadamente los riesgos asociados a la volatilidad económica. Las proyecciones del IIF brindan un rayo de esperanza en medio de la incertidumbre, sugiriendo que el crecimiento sigue siendo posible en la región, aunque con precauciones necesarias para enfrentar los desafíos venideros.