Colapso de Ueno Bank desata crisis financiera en Paraguay
El Ueno Bank colapsó, provocando una devaluación del guaraní del 8%. Esto genera incertidumbre económica y política en Paraguay tras la renuncia presidencial.
Fuente: Infobae
La crisis de Ueno Bank se desató el 29 de octubre de 2026, cuando el banco informó al Banco Central del Paraguay que no podía reponer alrededor de 70 millones de dólares. Este evento ha tenido repercusiones inmediatas en los mercados, con un aumento del riesgo país y una fuerte caída del guaraní, lo que ha llevado a la renuncia del presidente Santiago Peña y a una crisis de confianza en el sistema financiero del país.
Causas del colapso de Ueno Bank
La crisis de Ueno Bank se inició cuando la entidad notificó su incapacidad para reponer un monto significativo de su encaje legal. Este evento no solo generó alarma en el sector financiero, sino que también evidenció problemas de gobernanza en la gestión del banco, que había crecido rápidamente en el mercado digital. Las investigaciones apuntan a préstamos vinculados al grupo controlador del banco, lo que sugiere un fallo en la supervisión y control de riesgos.
El colapso ha tenido consecuencias políticas severas, incluida la renuncia del presidente Santiago Peña, quien estaba vinculado al banco. La situación ha llevado a un estado de alerta en el ecosistema financiero, con intentos de la banca privada por blindarse ante un posible contagio que afecte a otras entidades. La magnitud de la crisis ha puesto en tela de juicio la sostenibilidad de los bancos digitales en Paraguay.
Impacto en los mercados y la economía
Desde el anuncio del colapso, el riesgo país de Paraguay ha aumentado de 119 a 146 puntos básicos, lo que representa un incremento del 23%. Este indicador, que refleja la percepción del riesgo de invertir en bonos soberanos, alcanzó los 157 puntos básicos, lo que indica una creciente desconfianza en la estabilidad económica del país. Además, el rendimiento del bono a diez años ha subido al 6,04%, el más alto desde junio de 2025.

El guaraní también ha sufrido una devaluación significativa, pasando de 5,661 a 6,160 guaraníes por dólar en apenas una semana, lo que representa un salto del 8,8%. Esta caída en la moneda nacional ha generado preocupación entre los ahorristas, quienes han protestado en Asunción, buscando respuestas sobre el futuro de sus depósitos.
Consecuencias para los ciudadanos de Paraguay
El colapso de Ueno Bank afecta directamente a casi tres millones de clientes, que ahora se encuentran sin acceso a sus cuentas. La situación ha exacerbado la desconfianza en el sistema financiero nacional, donde el 60% de los adultos dependen de una sola institución para sus necesidades bancarias. Esto puede tener un efecto negativo en la estabilidad financiera de los ciudadanos y en la confianza pública.
La crisis también ha puesto en riesgo las pensiones estatales, ya que aproximadamente 355 millones de dólares del Instituto de Previsión Social están invertidos en Ueno Bank. Esto plantea serias interrogantes sobre la seguridad de los fondos de pensiones y la capacidad del gobierno para proteger las finanzas públicas frente a la quiebra de una institución tan relevante.
Próximos pasos y medidas a tomar
El Banco Central del Paraguay ha iniciado un proceso de resolución y cierre definitivo de Ueno Bank, lo que ha llevado a la suspensión de todas las operaciones en la Bolsa de Valores de Asunción. La situación está en constante evolución y se espera que el Congreso se reúna para tomar decisiones sobre la aceptación de la renuncia del presidente Peña y las implicaciones políticas que esto conlleva.
El BCP, bajo nueva dirección interina, ha prometido iniciar los primeros desembolsos de devolución de depósitos. Sin embargo, la incertidumbre persiste, y la capacidad de los reguladores para restablecer la confianza en el sistema financiero será crucial en los próximos días. Las acciones del gobierno y el BCP serán observadas de cerca por los mercados y los ciudadanos.








